En la comuna 10 – La Candelaria, la inclusión se vivió con las manos, con la mirada y con el corazón. Durante una jornada de sensibilización, decenas de personas tuvieron la oportunidad de acercarse al mundo de la discapacidad desde la empatía y el aprendizaje, descubriendo que la verdadera accesibilidad comienza cuando nos atrevemos a comprender al otro.

Fue una jornada de todo un día dedicada a abrir puertas y derribar barreras. El objetivo principal fue sensibilizar a las personas del común sobre la importancia de la inclusión y el respeto por los derechos de las personas con discapacidad.

La actividad logró impactar a 85 personas de la ciudad de Medellín, quienes participaron activamente en diferentes experiencias diseñadas para aprender y reflexionar. Una de las dinámicas más significativas consistió en escribir su propio nombre en Braille utilizando tarjetas con el abecedario. Para muchos fue la primera vez que comprendieron cómo se comunica una persona con discapacidad visual.

Tarjeta con abecedario en braille y abecedario en lengua de señas

Además, los asistentes tuvieron la oportunidad de aprender a saludar y expresar señas de cortesía en lengua de señas, un ejercicio que permitió reconocer la importancia de una comunicación accesible e incluyente.

Más que un taller, fue un espacio de encuentro humano. Cada sonrisa, cada intento por aprender algo nuevo y cada palabra escrita en Braille se convirtió en un pequeño paso hacia una sociedad más consciente y respetuosa.

Desde el Comité comunal de inclusión de la comuna 10, seguimos trabajando para que estas acciones afirmativas sigan llegando a más personas, porque creemos firmemente que la inclusión se construye entre todos.